sábado, junio 21, 2008

Perejileando en Medio Oriente

video

La "fiebre perejil" se extiende, y por todos lados surgen perejiles aficionados que procuran imitar a sus superhéroes. Todos quieren ser Carlos Z., todos quieren ser El Cieguito Pablo.

Tanto se extendió esta fiebre que hasta llegó a un conocido shopping center de Tel Aviv. La súper escena perejil se dio en una entrega de premios de fotografías de Tailandia. De vuelta de hacer las compras, este par de perejiles amateurs se topó con la exacta culminación de la parte oratoria y el exacto comienzo de la parte devoratoria. Sánguches de salmón, palta, pastrami y salame invitaban a perejilear entre copas de vino y coca-cola. Los aficionados captados por la cámara optaron por el agua, para así poder engullir más sólido.

¿Hasta dónde llegará esta fiebre de ciudad perejilótica?

martes, junio 17, 2008

Los perejiles y yo



A la distancia y de rebote, me enteré gracias a un amigo sobre el estreno de la película “Perejiles”, de Federico “Biyu" González.

El trigger que llevó a mi amigo a comentármelo fue que aparezco clavándome una empanada, en el video subido por Montevideo.com.

La primera sensación fue de nostalgia: yo ejerciendo como periodista, en Uruguay, siempre pegado a mi querido jefe y maestro Gonzalo Terra. Más joven y peor vestido. Me emocioné, mi cabeza voló y me interesé por el tema.

En medio del camino a casa, se me aclaró algo que se me había pasado por la cabeza en una fracción de segundo en aquel remolino de sentimientos: este tipo me dejó pegado, me puso al lado de los perejiles, me muestra como uno de ellos. Este tipo está usando mi imagen sin mi consentimiento y dañando mi reputación.

Pero después, pensándolo mejor, salió mi costado más razonable y liberal: no, en el trailer el tipo los aísla y los identifica clínicamente. Además, yo estaba en un evento público y por lo tanto me la tengo que bancar. Y si yo planteara algo, ¿el resto de los colegas también tendrían que hacerlo? Es una ridiculez.

Lo que sí quiero reivindicar es que hace unos años escribí un artículo sobre los perejiles. No prometo traerlo, pero estoy casi seguro de que todavía lo tengo en la valija “papeles y recortes de Uruguay”, que está debajo del sillón negro.


martes, junio 10, 2008

Mi experiencia sin Godard

Jean Luc Gordard brilló por su ausencia. Mi profesor en la Universidad de Tel Aviv había anunciado que se cancelaba la clase porque Godard venía a dar la charla justo en la hora de clase, y que había que aprovechar sus momentos de lucidez "antes de que sea demasiado tarde".

Una semana antes yo ya me estaba acomodando horarios, averiguando si tenía que inscribirme o no, y chupándome los dedos sobre lo que iba a escribir en el blog. "Mi experiencia con Godard", iba a ser el título.

Pero no, no vino. Recibí un email del profesor, un par de días antes, en el que decía: "Gordard canceló su visita a último momento por motivos políticos. Desde un principio, me parecía raro que hubiese decidido venir, así que ahora no me sorprende".

A mí tampoco me sorprende. Ni siquiera que lo haya hecho "a último momento". Una verdadera lástima. Sobre todo, porque a aquellos a quienes está destinado el mensaje, no les llega o no les interesa. Quienes nos perjudicamos somos quienes estamos en ámbitos que no tienen demasiado peso en la toma de decisiones políticas.

Después fue interesante ver a mi profesor subirse al atril del congreso internacional "Ética y cine", y decir que "el solo hecho de que haya pensado en venir ya es significativo". Se lo notaba entre contento (coincide con las ideas políticas de Jean Luc) y triste, por las consecuencias que trae estar en el chiquero. Medio como para zafar, se mandó una que jamás habría esperado de él: "Da para pensar en el hecho de que para ser pro-palestino, no necesariamente hay que ser anti-israelí".

Yo no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación. Si los israelíes son -somos, vamos- la causa de la tragedia palestina, ¿cómo no ser anti-israelí? Claro que esto no quiere decir que se trate de un tema personal con cada uno de los israelíes (creo que a esto se refería el profe), pero sí a nivel político. Haber visitado Israel hubiese significado para Godard un manchón bastante feo, que para qué lo quiere. Yo lo entiendo.